domingo, 2 de enero de 2011

ropa que transporta

Hace unas semanas una amiga me regalaba un bolso que me había comprado en Marrakech, no está mal, tiene un color que me gusta, el tamaño es perfecto... pero sé que no lo voy a usar.
Creo que no sufriría nada si me quedase sin nada, que desapareciese toda la ropa de mi armario, que todos los cajones de mi casa se vaciasen...


... pero hay unas pocas prendas que necesito llevar mudanza tras mudanza conmigo, no son de ningún diseñador conocido, ni las he visto en ninguna revista y su precio le haría reír a muchas fashion victims.
Son cosas que he ido acumulando de viajes, cada una tiene su historia y me hacen sentir especial cuando me las pongo.

La que he puesto más es una chaqueta de seda comprada en China... después de comprar en el mercado de la seda en Pekin unas cuantas imitaciones, me encontré con esta chaqueta que ya había visto en otro mercado a un precio desorbitado... ahora escondida entre un montón de ropa, después de hacerme la interesante como si no me importase nada, conseguí llevármela por 20€


En otro viaje me encontré con un paraíso para todas las que nos gusta la ropa... en un pueblo de Vietnam, Hoi An, precioso por cierto, había tiendas con montones de telas de seda de todos los colores y texturas, en las que te ponían revistas en las manos para elegir el modelo y por 10 € tenías al día siguiente el vestido que quisieras... a mi me cogieron totalmente despistada, en lo último en que pensaba en ese viaje era en mi ropa, con lo que la hechura de los vestidos que elegí no eran una maravilla...


pero valió la pena sólo por  lo bien que me lo pasé explicando lo que quería y viendo como trabajaban...


En otro lugar donde compré aunque mucho menos de lo que pensaba antes de llegar fue en la India... pensaba comprar sin parar telas, saris... pero ese país hace que te sientas mal comprando cuando tienes a tu alrededor tanta pobreza con lo que sólo me animé a comprar el primer día...


eso sí, me compré cuatro saris, me enseñaron a ponerlos y se reían de que me gustasen los más baratos, que son los que utilizan las campesinas, de un color liso, seis metros de tela de gasa, que cortan a veces para utilizar sólo como faldas...


        Otra compra en la India, fueron unos zapatos de piel de camello, que para cuando me quise dar cuenta ya tenían en la bolsa un hombre y su hijo en un mercado de Udaipur.


Mi primera compra fue en Egipto un pañuelo como miles que te puedes comprar en cualquier mercadillo de cualquier pueblo, de cualquier sitio...



... y como no en Egipto, lo que llaman colirio del desierto, el khol para los ojos, no existe ningún cosmético mejor que ese.


Pero el mejor sitio para comprar de los que he estado, quizás sea Singapur aunque yo llegué con poco dinero y con pocas ganas de cargar con nada más...

sábado, 18 de diciembre de 2010

por un mar dormí en una chabola


Nunca me han gustado los viajes organizados, lo bueno de los viajes es dejarte llevar, si te privas de la sensación de libertad, qué te queda?? ... unas cuantas fotos, unos horribles souvenirs que no sabes donde poner, un sello en el pasaporte... 

...para mi la sensación de no saber como puede terminar el día es fundamental, le da aire de aventura...
En una ocasión eso se cumplió al pie de la letra, no me podía imaginar como termiraría aquel día en Camagüei  Cuba.


El día empezó en un hotel, en uno de tantos pueblos turísticos, desayuno continental, crema solar y a la playa...
después de una hora tomando el sol me cuentan que  hay un pueblecito con bonitas playas, al que sólo se
puede acceder en coche de caballos...



por supuesto Dulce Juana no se puede perder eso...


la zona se llama La Boca, no hay un solo hotel, sólo un chiringuito donde te preparan una langosta  y camarones, que acompañados por una cerveza  Bucanero, con músicos tocando en directo te recuerdan que debes grabar ese momento en tu cabeza a fuego...


pasa la tarde entre cervezas, baños y mucho, mucho sol...

.
empieza a bajar el sol, pero yo no me quiero ir!!... queda poco tiempo para decidir, los coches en cuanto se ponga el sol no vendrán...


en pocas horas tendré una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida...



 me vi en una casa muy humilde de un matrimonio cubano, frente a un televisor en blanco y negro, viendo un programa de humor, mientras compartíamos diferentes puntos de vista sobre la vida. Por la mañana muy temprano me despedí de ellos y volví a la playa donde reflexioné sobre la  forma de vida que estaba llevando gente tan parecida a mi, sobre sus carencias y sobre lo absurda que es la vida... 







lunes, 13 de diciembre de 2010

no quiero ser sexy

Dicen  que una melena de mujer tiene mucho poder, que todavía  llevamos en nuestro subconsciente que es un arma de seducción, que la movemos instintivamente para que el macho huela nuestras feromonas...

¿qué nos pasa entonces cuando todas en algún momento de nuestra vida tenemos un deseo irrefrenable de cortárnosla??



es que queremos deshacernos de los hombres? se supone que perdemos poder... pero nos gusta, ahora podemos ser nosotras mismas, 
mírame! ahora soy más fuerte sin la melena, no soy un objeto para las fantasías de nadie...


pero ellos te contestan que con el pelo corto estás más femeninaaaa! (que daño nos han hecho las francesas) no puedes escapar!!! entonces decides que quieres el pelo otra vez largo, pero muy largo, tan largo que seas sólo pelo



quiero que el pelo me llegue a los tobillos...


o no???



lunes, 29 de noviembre de 2010

outback Australia



Hoy como tantos días me acuerdo de mi viaje al interior de Australia, que fue también un viaje al interior de mi misma, en él me encontré sola ante la inmensidad, la belleza y dureza de la naturaleza...
para el que quiera entenderlo he puesto el sonido que me acompañó durante cinco inolvidables días.

El Outback es una única carretera que cruza el continente australiano y que lleva a Ayers Rock esa roca roja que hemos visto todos fotografiada hasta la saciedad...
Mi viaje empezó en Darwin la capital del Territorio Norte donde he visto las puestas de sol más impresionantes de mi vida.


tenía claro desde que llegué a Australia que quería ver esa roca, pero sin demasiado conocimiento de que me iba a encontrar...
después de pensar en como llegar, si en avión, en excursión con más gente... llegó a mi la oportunidad de alquilar una autocaravana por muy poco dinero durante cinco días, en los que tendría que hacer 3.000Km, sin pensarlo me hice con algo de comida, bebida y un cd de ese sonido hipnótico que me acompañaría todo el viaje y me lancé a el outback


a los pocos Km de mi salida de Darwin, me encontré con "la carretera" en cuanto la vi desértica, con su tierra roja, con su silencio, empecé a sentir una mezcla de emoción, euforia... eso era lo que quería! y estaba delante de mis narices diciéndome "aquí estoy, entra en mi..."
recorrí varias horas sin parar, sin cruzarme con ni un sólo coche, ni un sólo pueblo, mi móvil no tenía cobertura y ya no tenía posibilidad de oír otra cosa que no fuese mi cd de digeridoo la radio no cogía ninguna frecuencia, todo esto al contrario de agobiarme me gustaba me daba libertad y morbo



el primer día con el paisaje que veía sobre la carretera ya era suficiente para que mi cerebro fuese a mil por hora, los animales salvajes, águilas, canguros... ya sobrepasaban mis espectativas, pero los días siguientes me traerían agradables sorpresas 


unas formaciones rocosas los Devils Marbles


un "oasis" en el desierto con termas naturales de agua caliente, desde las que metida en el agua podías ver  canguros, alguno con su cría mirándote mientras comían algo cogido entre sus patas


también pude conocer un poco más el pueblo aborigen y sacarme de mi mente la imagen que me habían vendido en otras zonas de Australia de que eran un pueblo agresivo, por el contrario me encontré con una gente con desconfianza hacia los blancos, muy tímidos y marginados por la sociedad


otra de las cosas que me atraía mucho de este viaje era la tierra roja


 tenía tantas ganas de ella que cada vez que me encontraba una duna roja, me paraba  para rebozarme en su arena, la sensación de silencio, calor y la arena fina no se me va a olvidar nunca...




al tercer día después de estar en Alice Springs la única población sin contar las gasolineras cada 100Km del camino, me faltaba poco para ver la roca, todo el trayecto lo hice pensando... después de esta ladera aparecerá, hasta que aparece realmente...


es emocionante tu primera visión de ella, me emocioné como si fuese una peregrina que va a adorar algo sagrado, empecé a entender las connotaciones mágicas y sagradas que tiene para los aborígenes, en ese momento dejé de llamarle para siempre Ayers Rock para llamarle Uluru su nombre aborígen



 los tres días siguientes los pasé adorando esta roca, acampé a unos 10Km desde donde se veía y cada madrugada me despertaba para ir a los pies del Uluru a ver como salía el sol, haciendo cambiar el color de la roca de ocre a rojos intensos




 me quedaba allí hasta que que se hacía de noche y la roca pasaba otra vez por esos colores hasta volverse un gran fantasma negro



Ahora que lo veo en la distancia sé que este viaje me ha marcado y estoy segura de que si es verdad que en tu último momento de vida se te pasan por la cabeza imágenes de tu vida, una de las mías será esta...




lunes, 15 de noviembre de 2010

es una opción

Estos días me ronda en la cabeza como cambiar mi vida de un plumazo sin demasiadas complicaciones, sin esperas, como un truco de magia...


y a vuelto a mi cabeza una idea recurrente en mi vida...



porque no cambiar el frío, la lluvia, la crisis, por el calor, el sol, la vida contemplativa...


no necesito demasiado, no necesito una casa cómoda, no necesito ropa de diseño, no necesito Internet, no necesito yogures de soja, ni tintes de pelo...


sólo necesito un lugar en el que mi dinero valga más y comprarme mucho mucho mucho tiempo.